jueves, 15 de junio de 2017

Evolución biológica y evolución cultural en la historia de la vida y del hombre

Acaba de salir un nuevo libro mío de divulgación científica, publicado por la editorial CEU Ediciones, titulado igual que el título de este artículo. Como su nombre da a entender, el libro se divide en tres partes principales, la primera de las cuales (los cuatro primeros capítulos) está dedicada a repasar el origen, la evolución y la historia de la vida (evolución biológica), mientras la segunda (los capítulos 5 y 6) enfoca el origen, la evolución y la historia del hombre (evolución cultural). Por último, la tercera parte (capítulos 7 a 9) ofrece una comparación entre ambos tipos de evolución, detallando sus semejanzas y sus diferencias, analiza la situación actual de la evolución humana y plantea algunas ideas sobre su futuro.
Como suele ocurrir, este libro no ha surgido de la nada, sino que se apoya en trabajos míos anteriores. Sobre todo en la primera parte, algunos de los títulos de los capítulos y subcapítulos quizá resulten familiares a los lectores de mi blog, porque coinciden con los de algunos de mis artículos. Veámoslos:

          Introducción: ¿qué es la vida?
  1. El origen de la vida
  2. Vida sintética
    Requisitos y límites para la vida
  3. Clasificación de los seres vivos: clados y niveles
  4. Evolución biológica: la historia de la vida
  5. Evolución de la teoría de la evolución
    La historia de la vida pluricelular
    La curva de la historia
    Diseño inteligente y evolución al azar
  6. Problemas pendientes en la historia de la vida
  7. Cómo se inventó el código genético
    Cómo surgió la reproducción sexual
    Sexo y especie, dos conceptos relacionados
    El problema del cambio de nivel
La segunda parte se apoya sobre todo en un libro publicado en inglés hace la friolera de 38 años (Human cultures and evolution), en el que propuse, poco después que Richard Dawkins y sin conocer su libro (The selfish gene), publicado tres años antes que el mío, la idea de que la evolución cultural actúa de manera muy semejante a la evolución biológica, aunque también presenta diferencias. Es evidente que la versión de Dawkins (que acuñó para la evolución cultural el término memética) tuvo mucha más difusión que la mía.
El capítulo 5 de mi nuevo libro habla de la aparición del hombre y plantea la cuestión de si el hombre es un animal más, sobre la que trata el artículo más leído de este blog (más de 13.000 visitas). El capítulo 6 resume en 70 páginas toda la historia de la humanidad, e incluye los datos pertinentes para abordar la última parte del libro.

La tercera parte se divide en tres capítulos, con los títulos siguientes:
  1. Paralelos y diferencias entre evolución biológica y cultural
  2. Situación actual de la evolución humana
  3. Hacia dónde va la evolución
Esta es la conclusión del libro:
Una sola evolución actúa en el universo, tanto sobre la vida como sobre la cultura, aunque su forma de actuar se adapta al entorno concreto sobre el que se aplica (genes, sistemas nerviosos o elementos culturales). El hombre es una especie única y sin paralelos en la historia de la vida, pues la evolución cultural, que actualmente ha alcanzado la supremacía frente a la evolución biológica, está prácticamente ausente del resto del mundo de la vida, incluso entre las especies de seres vivos más próximas a nosotros. Por último, la dignidad que le confiere el hecho de que Dios se ha hecho hombre, junto con el lugar y el tiempo en que esto ocurrió (en el Imperio Romano, en el lugar de confluencia de la filosofía helénica con la cosmología hebrea) es lo que ha hecho posible el avance explosivo de la ciencia occidental. La pérdida actual de las raíces cristianas de esta civilización no constituye un buen presagio para el futuro de la ciencia.

La explicación de por qué llego a esta conclusión está en el resto del libro:

8 comentarios:

  1. Don Manuel, ¿es correcto decir que los ojos, en las condiciones adecuadas (luz), aparecieron evolutivamente? Porque en ausencia de esas condiciones, oscuridad, entonces serían un estorbo, por lo que lo correcto sería decir que el ojo tiene una complejidad irreductible.

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    1. Este problema ya se lo planteó el propio Darwin. En el capítulo VI del Origen de las Especies dice esto:
      To suppose that the eye, with all its inimitable contrivances for adjusting the focus to different distances, for admitting different amounts of light, and for the correction of spherical and chromatic aberration, could have been formed by natural selection, seems, I freely confess, absurd in the highest possible degree. Yet reason tells me, that if numerous gradations from a perfect and complex eye to one very imperfect and simple, each grade being useful to its possessor, can be shown to exist; if further, the eye does vary ever so slightly, and the variations be inherited, which is certainly the case; and if any variation or modification in the organ be ever useful to an animal under changing conditions of life, then the difficulty of believing that a perfect and complex eye could be formed by natural selection, though insuperable by our imagination, can hardly be considered real. How a nerve comes to be sensitive to light, hardly concerns us more than how life itself first originated; but I may remark that several facts make me suspect that any sensitive nerve may be rendered sensitive to light, and likewise to those coarser vibrations of the air which produce sound. Y luego sigue analizando el caso durante varias páginas más. La conclusión es que no se ve por qué la complejidad del ojo debiera ser irreducible (en términos actuales); al contrario, es posible reducirla pasando por varias etapas intermedias, de las que quedan muestras en la historia de la vida (hay muchas formas de adaptación a la luz en el reino animal, algunas de las cuales podrían ser intermedias de otras).

      La pérdida de los ojos por animales que viven en la oscuridad también la analiza Darwin en el capítulo V.

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  2. Darwin vivió en el siglo XIX y por ende no conoció la bioquímica moderna. En el libro 'La Caja Negra de Darwin' se desmontan todas sus especulaciones sobre la macroevolución. Hoy sabemos que los seres unicelulares han sobrevivido millones de años precisamente porque no han cambiado. Cualquier cambio conllevaría su destrucción. En el siglo XIX tampoco se había abierto la célula. Hoy sabemos que la célula tiene mecanismos que impiden que se convierta en algo que no es. La fe darwiniana es una fe atea que se basa en especulaciones totalmente arbitrarias, como decir que porque se ha descubierto el hueso coxis en un pez, los humanos somos peces ultraevolucionados. Por eso la macroevolución sigue siendo una teoría no comprobada científicamente, solo es una especulación de lo que pudo haber pasado en un pasado remotísimo.

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    1. Estoy de acuerdo con usted en que el darwinismo basado en el puro azar es una fe atea, pero me temo que tampoco considero exactamente científica la "teoría del diseño inteligente".

      Sobre el diseño inteligente hay un apartado en mi libro. También escribí al respecto en este artículo: http://arantxa.ii.uam.es/~alfonsec/docs/dia6.htm y en el libro "Inteligible design" (ed. J.Gonzalo y M.Carreira).

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  3. Muchas felicidades, Manuel. Me lo pillaré en cuanto pueda.
    Muchos éxitos, lo mereces :-)

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  4. Magnifico, todo acto en bien de y para la humanidad tiene una dinámica excelente... es el dinamismo inteligente que hace que el autor tenga existencia espiritual y una plena libertad en el sentimiento de Amor por y para el Adelanto y progreso de los pueblos...FELICITACIONES Y MUCHOS ÉXITOS MI QUERIDO MANUEL ALFONSECA,

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  5. ¿ Sabe alguien si habrá versión electrónica de este libro?

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