jueves, 26 de noviembre de 2015

Falacias lógicas

Stephen Hawking
En el artículo anterior mencioné que los defensores del materialismo cientificista incurren a menudo en falacias lógicas, aunque no suelen darse cuenta de ello, probablemente porque sus conocimientos de filosofía no son muy profundos. A menudo, por otra parte, desprecian la filosofía, sin darse cuenta de que la lógica (que es una parte de la filosofía) estudia nuestro modo de pensar, y que sin ella la ciencia se queda sin base de sustentación. Así, Stephen Hawking escribió al principio de su libro El gran diseño:
La filosofía ha muerto… Los científicos se han convertido en los portadores de la antorcha de los descubrimientos en nuestra búsqueda de conocimiento.
Y a partir de ahí se dedica a hacer filosofía en un libro de divulgación científica.
En mis debates con partidarios del cientificismo materialista, a menudo he tenido que señalar a mis adversarios que estaban incurriendo en alguna falacia lógica. Generalmente se resisten a reconocerlo, pero cuando se les explica acaban por hacerlo (supongo, porque usualmente la discusión termina ahí). Con esto no quiero dar a entender que yo esté exento de cometer falacias lógicas, porque todos somos humanos, pero al menos hasta ahora no me han señalado ninguna. Claro que es posible que las haya cometido, y quienes estaban debatiendo conmigo no se hayan dado cuenta.

En este artículo voy a considerar tres de las falacias lógicas que aparecen más a menudo en esos debates:
  • Petición de principio: afirmar que algo es evidente, que ha sido demostrado, sin aportar argumentos para ello. Esto ocurre también cuando se dicen cosas como esta: La evolución biológica no es una hipótesis, es un hecho. Esta afirmación no responde a la realidad. La evolución es una hipótesis muy bien contrastada, con numerosos argumentos a su favor que han salido de disciplinas como la anatomía comparada, la embriología, la paleontología, la biogeografía o la biología molecular, pero no es un hecho científico detectable directamente.
  • Hombre de paja: montar un argumento contra alguna proposición, pero dirigirla en realidad contra una proposición diferente, que se intenta hacer pasar por equivalente a la que se desea refutar. Un ejemplo de esto es el argumento clásico ateo contra la existencia de Dios, basado en el problema del mal:
1.      Un Dios todopoderoso puede hacer cualquier cosa.
2.      Un Dios bueno no puede aceptar el mal.
3.      En nuestro universo hay mucho mal, luego nuestro universo no puede haber sido creado por un Dios todopoderoso y bueno.
En una ocasión, discutiendo con un seguidor del materialismo cientificista que me planteó este razonamiento, le opuse el siguiente contra-argumento:
Para llegar a esa conclusión te falta demostrar que es lógicamente posible crear un universo exento del mal por completo.
A lo que me respondió:
Es que yo defino todopoderoso como el que puede hacerlo todo, incluso imposibilidades lógicas.
Y yo le dije:
Richard Dawkins
Entonces tu argumento es un caso de libro de la falacia del hombre de paja:
  a.    Defines Dios todopoderoso de una forma distinta de como lo definimos los creyentes.
  b.    Demuestras que un Dios todopoderoso y bueno basado en tu definición no puede existir.
  c.    Aplicas esa conclusión a nuestra definición de Dios todopoderoso, que excluye que Dios pueda hacer imposibilidades lógicas.
Ahí se acabó la discusión.
Otro ejemplo insigne de la falacia del hombre de paja es el famoso argumento del 747 definitivo, utilizado por Richard Dawkins para demostrar que Dios no existe.
  • Ad hominem: es la más frecuente. Consiste en descalificar al contrario, en lugar de discutir su postura con argumentos racionales. No sé cuántas veces me han dicho algo equivalente a esto:
Eso lo dices porque eres creyente.
Y yo respondo señalando la falacia y añadiendo:
Lo malo de esta falacia es que es bidireccional, no hay nada que impida que yo responda así:
Eso lo dices porque eres ateo.
Pero como eso no sería un verdadero debate, sino un simple intercambio de epítetos, si no tienes otros argumentos, es mejor dar por terminada la discusión.
Usualmente, ahí termina la discusión.


Manuel Alfonseca

19 comentarios:

  1. Lo que al final se demuestra inocuo es llevar la fe al terreno de la lógica. Ni la lógica tiene que usarse para argumentar lo que es creencia, ni la creencia debe usarse para argumentar de forma lógica. Si se mezclan, todo queda en un juego de palabras sin salida. Simplemente son dos planos con reglas diferentes.

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    1. No estoy de acuerdo. La lógica es una herramienta que llevamos a todas nuestras actividades mentales, sean estas fe o ciencia. La fe no es "creer lo que no es lógico". La ciencia tampoco. Aunque ambas pueden ser, a veces, "creer lo que no es intuitivo". Piense en la mecánica cuántica.

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    2. Respecto a que "La lógica es una herramienta que llevamos a todas nuestras actividades mentales" estoy totalmente de acuerdo, ya que el ser humano la utiliza (incluso de muy niño) para obtener una explicación a todo (más o menos acertada). Ahora bien, poner en el plano de la lógica (referido a mi primer comentario) al mismo nivel la fe y la teoría de la mecánica cuantica que ha permitido los mayores avances de las últimas décadas a nivel tecnológico y científico, en mi opinión es decir que casi se tocan dos líneas paralelas porque están muy cerca. Y por la misma, todo vale.

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    3. Precisamente la fe ha hecho posibles los mayores avances de los últimos siglos, mucho más que la mecánica cuántica, pues toda la ciencia occidental se apoya en ella. Le recomiendo lea los capítulos de Ignacio Sols sobre esto en el libro 60 preguntas sobre ciencia y fe, al que dediqué otro artículo en este blog.

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  2. Comentas, al comienzo del artículo:

    "A menudo, por otra parte, desprecian la filosofía, sin darse cuenta de que la lógica (que es una parte de la filosofía) estudia nuestro modo de pensar, y que sin ella la ciencia se queda sin base de sustentación"

    ¿No es esto una falacia lógica? La lógica es sólo una porción de la filosofía, y estás validando el todo por la parte (no conozco el término que define a esta falacia lógica).

    Opino que es imprudente utilizar la filosofía como argumento para explicar la realidad, ya que las corrientes de pensamiento jamás tienen en cuenta comprobar las conclusiones que se obtienen, sino categorizar e idealizar Absolutos a partir de las ideas individuales. Stanislaw Lem explica muy bien mi punto de vista, en su libro "La Voz de su Amo":

    "La búsqueda del conocimiento por el hombre constituye una serie en expansión cuyo límite es el infinito, pero la filosofía intenta alcanzar ese límite de un plumazo mediante un cortocircuito que procure la certidumbre de una verdad completa e inalterable. La historia de la filosofía es la historia de sucesivos y diferentes retrocesos. Primero intentó descubrir las categorías últimas del mundo; luego las categorías absolutas de la razón; mientras que nosotros, a medida que el conocimiento se acumula, vemos cada vez con mayor claridad la vulnerabilidad de la filosofía; pues cada filósofo debe considerarse un modelo de la especie entera y hasta de todos los posibles seres sensibles. Pero es la ciencia la que constituye la trascendencia de la experiencia al demoler las categorías del pensamiento de ayer. Ayer se desmoronó el espacio-tiempo absoluto; hoy se derrumba la eterna alternativa entre proposiciones analíticas y sintéticas, o entre el determinismo y el azar. Pero de algún modo, a ninguno de nuestros filósofos se le ha ocurrido que deducir —a partir del patrón de los propios pensamientos— leyes que se aplican a todo el conjunto de la gente, desde el eolítico hasta el día en que el sol se extinga, es, para decirlo suavemente, imprudente. Esta igualación inicial entre uno mismo y la norma de la especie —una incógnita— era, cuando menos, irresponsable. Una justificación para ella fue el incesante deseo de comprenderlo «todo», deseo que tiene sólo valor psicológico. Así, la filosofía habla con mucha mayor extensión de las esperanzas, los miedos y los anhelos humanos que de la esencia del mundo, por completo indiferente, un mundo que es una eterna constante de leyes sólo para los medios de información. Y aun cuando encontráramos esas leyes, leyes que los avances futuros no suplantarían, no podríamos distinguirlas de las que finalmente serán descartadas. Por esta razón, sólo podría respetar a los filósofos como gente llevada de la curiosidad, no como exponentes de la verdad. Al formular sus tesis sobre los imperativos categóricos o la relación entre el pensamiento y la percepción, ¿cuándo se plantearon a conciencia la necesidad de interrogar primero a un número considerable de seres humanos? No, siempre se consultaron exclusivamente a sí mismos. Es esta repetida autoentronización suya, este tácito establecimiento de sí mismos como modelos del Homo sapiens lo que siempre me ha exasperado y me ha hecho difícil emprender la lectura de las obras «profundas»; porque en ellas no tardo en llegar al lugar en el que lo que es evidente para el autor, ya no me pertenece, y en adelante sólo habla para sí, dice sólo de sí, aparece sólo para sí, y pierde el derecho a enunciar pronunciamientos que sean válidos para mí, sin mencionar el resto de los bípedos que pueblan el planeta."

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    1. Juan Carlos, me da la impresión de que tu intención era pillarme en falta. "Ya que atacas las falacias de otros, voy a ver si puedo señalarte que has caído en una". Si es así, no lo vas a conseguir. En ningún sitio he dicho que "toda la filosofía" es válida, ni puedo decirlo, puesto que estoy absolutamente en contra de muchas corrientes filosóficas. Simplemente señalo que quien descalifica toda la filosofía (como hace Hawking) descalifica también la lógica, con lo que le quita la base a la ciencia, que se apoya en ella. O sea, que la falacia es de Hawking, no mía, y yo me limito a señalarla.

      En cuanto a tu extensa cita de Lem, hago notar que su crítica se aplica también a la ciencia, cuyas leyes, "aun cuando encontráramos... leyes que los avances futuros no suplantarían, no podríamos distinguirlas de las que finalmente serán descartadas." En cierto modo, su postura es la de Popper: que la ciencia (y la filosofía, por supuesto) nunca nos dará la verdad completa, sólo nos proporciona una aproximación, siempre sujeta a corrección posterior. Naturalmente, estoy de acuerdo con esto, pero no veo que se oponga a lo que yo he dicho en mi artículo.

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  3. Pues yo me siento cerca del autor (YoMismo) del primer comentario.
    La ciencia se interesa por el cómo. O dicho de otro modo: no me imagino a Newton intentando indagar en el sentido teleológico de la gravedad.
    La fe, por su parte, busca el por qué y el para qué de la existencia. No costaría creer que Theilhard se preguntara por el sentido que da a la vida un trilobites.
    Tratándose de mi admirado Manuel Alfonseca, es probable que haya acabado de escribir media docena de frases estúpidas. Para eso, entre otras cosas, está este rincón de comentarios, ¿no?: Para desasnar a los párvulos. ¡Gracias!
    Fuerte abazo

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    1. Donde dice : "No costaría creer que..."
      Debe decir: "Me costaría creer que..."

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    2. Pues mira, Newton desarrolló su teoría de la gravitación para explicar cómo hace Dios funcionar el mundo (al meno, eso dijo), por lo que hizo precisamente lo que dices que no te imaginas: indagar el sentido teológico de la gravedad.

      En cuanto a Teilhard, quizá debería dedicarle otro artículo, tengo demasiadas cosas que escribir sobre él:-) A mí no me costaría creer que se preguntara lo que dices... en cierto modo.

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    3. Es cierto lo que dice Manuel Alfonseca Isaac Newton creía en Dios. Aunque no sea un trabajo tan conocido hizo un estudio sobre las medidas del Templo de Salomón. Es verdad que su vida no es el mejor ejemplo, y que su cristianismo era muy peculiar, pero Newton era religioso. Igual que Galileo pese a sus querellas con los dos Papas Paulo V, y Urbano VIII, y lo mismo se puede decir de Blaise Pascal y de Torricelli.

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  4. Buen artículo señor Alfonseca, yo añadiría el "Red herring" https://es.wikipedia.org/wiki/Red_herring por ser bastante común a la hora del debate ateo-teísta
    Considero que nadie está exento de cometer falacias (voluntaria o involuntariamente)
    Para el Ad hominem me imagino que le habrán dicho cosas peores que "Eso lo dices porque eres creyente", por experiencias personales casí siempre el AH ateo se basa en atacar la parte intelectual de la persona con la que se debate, por ejemplo tacharlo de irracional con pensamiento mágico que cree en cuentos de hadas.

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    1. No he querido dar a entender que sólo sean estas las falacias lógicas que se utilizan, en la práctica hay muchas más. En cuanto a la forma en que me han dirigido el argumento ad hominem, tiene usted razón, me han dicho esas cosas que menciona, lo que pasa es que para el artículo he tratado de reducirlas a la mínima expresión :-)

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  5. Manuel, una pregunta, ¿te funciona el buscador del blog? Desde mi ordenador no funciona, ni el tuyo ni el de mi blog tampoco, pero no sé si se trata de un problema de mi pc o es general. En los blogs de WordPress sí van bien los buscadores. Si alguien pudiera decirme qué ocurre se lo agradecería :-)

    Un saludo a todos.

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    1. No me funciona, ni en mi blog ni en el tuyo, así que debe de ser un error de blogspot.

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    2. No sé lo que he hecho, pero ahora sí me funciona, tanto en el mío como en el tuyo.

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    3. Gracias, Manuel, yo sigo sin poder buscar nada, no me sale la opción de buscar en mi blog, sólo la de buscar en Internet, aunque he cambiado la configuración varias veces, y claro, ahí te salen miles de entradas. Es un fastidio porque para elaborar una entrada es necesaria esa herramienta para enlazar a otros posts relacionados dentro del blog y no tener que buscarlos a mano, así se hace mucho más pesado... En fin, gracias. Un abrazo :-)

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  6. ¿Dónde podemos ubicar un video con algún debate en el que Ud. haya participado? No he podido encontrar ninguno. Solo encuentro conferencias. Saludos.

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    1. No suelo participar en debates en persona, sino a través de Internet. Los que he citado en este artículo tuvieron lugar en este blog, en el de la Asociación Española de Comunicación Científica, o en los grupos de LinkedIn. No sé si hay que ser miembro de LinkedIn para verlos, creo que sí, porque ya alguien intentó verlos alguna vez sin conseguirlo.

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  7. Cuando se habla de Dios sólo es posible hacerlo en términos absolutos y lo absoluto, por su misma naturaleza, nos lleva directamente a lo inimaginable. No podemos hacernos una imagen de Dios como no podemos imaginar un campo algebraico de R^n. Sin embargo, eso no significa que no exista.

    Santo Tomás enumera cinco vías para el conocimiento de la existencia de Dios a partir de lo perceptible. No lo impone como un axioma ni como una hipótesis que deba ser demostrada. Utiliza los mismos principios gnoseológicos de los que el ser racional hace uso en cualquier otro campo: principio de identidad, de proporcionalidad, de causalidad, de contingencia, etc. Cuando Hawking se pregunta por el lugar que está a 5º más al sur del polo sur lo que niega es la existencia del polo.

    Los dos estados fundamentales del ser son el acto y la potencia y nada puede ser al mismo tiempo acto y potencia de sí mismo. Se podría decir que esto último es inimaginable y, por tanto, atributo de Dios pero, entonces, deberíamos hablar de un Dios contingente. Si Dios no deja su huella en Su Creación es un Dios separado de Sí Mismo e inaccesible a través de ella, cosa imposible.

    La potencia de la esencia, aquello que podemos llegar a ser, corresponde a los seres finitos. Cuando nos referimos a Dios hablamos de Acto Puro porque en Él la esencia coincide con el acto de ser o existencia. Es decir, todo lo que Dios es ya existe. Es más, es la única esencia que contiene en sí la perfección de la existencia. Por eso se le denomina Ser necesario, Causa primera, Motor inmóvil, Absoluto trascendente, Suma perfección.

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