jueves, 22 de septiembre de 2016

El mito de la Ilustración

Como mencioné en el artículo anterior, en mi obra no publicada La cuantificación de la historia y el futuro de Occidente apliqué un método cuantitativo objetivo (pues no depende de mis preferencias personales) para calificar a los principales creadores en diversas ramas de la actividad humana en las civilizaciones greco-romana y occidental: ciencia, filosofía, literatura, artes plásticas y música. La figura adjunta representa la evolución cultural global de nuestra civilización a lo largo de los siglos. Puede observarse lo siguiente:
Evolución cultural global de la civilización occidental

jueves, 15 de septiembre de 2016

El mito de la Edad Oscura

Bertrand Russell
Haciéndose eco del mito de la Edad Oscura, nombre aplicado por primera vez a la Edad Media europea por los escritores de la ilustración, Bertrand Russell escribió estas palabras en su libro Wisdom of the West (1959):
A medida que decaía la autoridad central de Roma, las tierras del Imperio de Occidente empezaron a hundirse en una era de barbarie, durante la cual Europa sufrió un declive cultural generalizado. La Edad Oscura... No es inadecuado llamar a estas épocas oscuras, especialmente si se comparan con lo que vino antes y lo que vino después.
Lo que vino antes fue el Imperio Romano; lo que vino después, el Renacimiento.
El mito de la Edad Oscura lo inventaron los escritores de la primera mitad del siglo XVIII para dar fuerza a otro mito que ellos mismos crearon, según el cual con ese siglo estábamos entrando en una nueva era, la de la razón y el conocimiento, especialmente el científico, a la que dieron el nombre de la Ilustración.
En el Diccionario Espasa 1.000 grandes científicos (1996) propuse una cuantificación objetiva de la importancia de los distintos practicantes de la ciencia, utilizando para ello medidas como el número de líneas que se les asigna en enciclopedias de distintos países (para evitar el sesgo a favor de los compatriotas). Posteriormente, en una obra aún no publicada (La cuantificación de la historia y el futuro de Occidente), apliqué el mismo procedimiento a varias ramas de la creatividad humana: ciencia, filosofía, literatura, artes plásticas y música. La figura adjunta representa la evolución de la ciencia greco-romana y occidental hasta el final de la Edad Media. Puede observarse lo siguiente:

jueves, 8 de septiembre de 2016

Ideología y desprecio a la ciencia

La condena de Sócrates
En varios artículos anteriores he avisado de algunos de los peligros que amenazan al avance de la ciencia, que durante más de dos siglos y medio parecía casi imparable. Uno de los más importantes es el predominio que están consiguiendo sobre lo que dice la ciencia ciertas ideologías con mucha influencia política, que cuando ven atacadas sus ideas, o bien pasan olímpicamente de lo que dice la ciencia, o bien lo califican directamente de seudociencia.
  • Es un hecho científicamente indiscutible que la vida de un ser humano comienza en el momento de la fecundación de un óvulo por un espermatozoide. A pesar de lo que digan ciertos políticos y periodistas, no existen discrepancias en el mundo científico respecto a esta cuestión. En un artículo anterior he resumido el consenso científico al respecto, un consenso que se mantiene desde hace más de un siglo y medio. A pesar de ello, los defensores de cierta ideología feminista radical se empeñan en proclamar un supuesto derecho al aborto que en realidad sería el derecho a matar a los hijos, y eso a sabiendas de que es claramente inconstitucional, como han señalado numerosas instancias jurídicas, aunque no hace falta ser experto en leyes para comprobarlo.  Si estas leyes aberrantes se mantienen, se debe a la cobardía de los gobernantes, que no se atreven a derogarlas, y del tribunal constitucional, que no se atreve a enfrentarse abiertamente a la ideología dominante. El resultado es un paso atrás en la defensa de los derechos humanos. Volvemos a la Edad Media, cuando los padres tenían derecho de vida y muerte sobre sus hijos (ahora se les concede ese derecho a las madres). Volvemos a las épocas esclavistas, cuando unos seres humanos (los amos) tenían derecho de vida y muerte sobre otros (sus esclavos). Volvemos a la época del Imperio Romano, cuando eran legales el aborto y el infanticidio hasta 24 horas después del nacimiento. ¿Es esto lo que llaman progreso? Yo lo llamaría más bien retroceso

jueves, 1 de septiembre de 2016

La falacia de la vida en Marte

Imagen en mosaico de Marte tomada desde el orbitador Viking 1
En un artículo anterior hablé sobre la falacia del gato invisible, cuya causa era la confusión entre una condición suficiente y una condición necesaria, tal como indica la tabla siguiente:

Deducción correcta:
condición necesaria
Deducción falaz:
condición suficiente
B es cierta sólo si A es cierta.
B es cierta.
Luego A es cierta.
B es cierta si A es cierta.
B es cierta.
Luego A es cierta.

Pues bien, hay otra falacia muy parecida, que también consiste en confundir condición necesaria y suficiente, pero al revés. En este caso, los silogismos correcto e incorrecto son los que indica esta otra tabla:

Deducción correcta:
condición suficiente
Deducción falaz:
condición necesaria
B es cierta si A es cierta.
A es cierta.
Luego B es cierta.
B es cierta sólo si A es cierta.
A es cierta.
Luego B es cierta.

Veamos un ejemplo de esta falacia, aplicable a la existencia de vida en Marte:
El agua es necesaria para la existencia de la vida.
En Marte hay agua.
Luego en Marte hay vida.

jueves, 14 de julio de 2016

Abuso del lenguaje científico

Los periodistas y los profesionales de la ciencia cometen a menudo abusos del lenguaje cuando se habla de cuestiones científicas. Veamos un par de ejemplos:
  • Los efectos desfavorables de la climatología adversa. La climatología es la ciencia que estudia el clima. El clima es el conjunto de las condiciones atmosféricas que caracterizan una región. Ni la climatología (que es una ciencia) ni el clima (que son las condiciones predominantes en cierto lugar) pueden provocar efectos desfavorables. Lógicamente, aquí se debería hablar de los efectos desfavorables del mal tiempo.
  • Un químico presente en los plásticos puede provocar obesidad. ¿Qué hace ese químico ahí, provocando efectos nocivos? Se trata de una nueva manía, la de llamar químicos a los productos químicos. De acuerdo con la RAE, un químico es un científico que practica la química. Esta noticia apareció en la recopilación de Madri+d del 25 de abril de 2016.
  • Le he mandado una analítica al paciente. Analítica era un adjetivo que significaba perteneciente o relativo al análisis. Lo que los médicos han estado mandando a sus pacientes hasta que se les ocurrió la peregrina idea de cambiarle el nombre ha sido siempre un análisis. Lamentablemente, la RAE ya ha aceptado esta nueva acepción.

jueves, 7 de julio de 2016

La corrección política ataca de nuevo

Universidad de Bolonia (1088)
Desde la fundación de las universidades europeas, a partir del siglo XI, estos centros se convirtieron en lugares de debate, donde se planteaban temas de discusión, con dos o más especialistas que defendían ambos lados del tema a discutir, y espectadores que podían inclinarse a favor de una parte, de la otra, o de las dos a la vez.
Esta función del debate universitario se ha mantenido durante muchos siglos (estamos a punto de cumplir un milenio). Ahora, sin embargo, la corrección política, esa nueva forma de censura, amenaza con acabar también con esta actividad universitaria.
Veamos el titular de la noticia:
Cancelado el Debate del Club Socrático de la Universidad del Estado de Oregón
Y el primer párrafo:

jueves, 30 de junio de 2016

La Tierra hueca en la seudociencia y la ciencia

Cyrus Reed Teed (Koresh)
En 1870 surgió, fuera del ámbito literario, una variante curiosísima de la teoría de la Tierra hueca. El estadounidense Cyrus Read Teed proclamó su convencimiento de que la Tierra es hueca, pero (aquí está la diferencia con las teorías anteriores) nosotros vivimos en el interior. A pesar de que sabemos desde hace más de dos mil años que la superficie del mar es convexa, y de los argumentos que llevaron a los filósofos griegos a asignar a la Tierra forma esférica y a situarnos en su superficie exterior, Teed estaba convencido de que en realidad la Tierra es cóncava. El espacio exterior, que parece infinito, sería sólo una burbuja hueca en el interior de un universo de roca. Teed cambió su nombre a Koresh y fundó una religión (koreshianismo) que llegó a tener miles de adeptos, aunque se dispersaron después de su muerte en 1908.
Poco después, un aviador alemán llamado Bender, prisionero en Francia durante la primera guerra mundial, encontró las publicaciones de Teed y les dio crédito. Bender desarrolló estas teorías y afirmó que el universo es una masa infinita de roca que rodea una burbuja de 13.000 kilómetros de diámetro, y que nosotros vivimos en su superficie interior. La atmósfera, de 60 kilómetros de espesor, se enrarece hasta el vacío central, en el que se mueven tres astros: el sol, la luna y el universo fantasma, una bola de gas en la que brillan puntos de luz: las estrellas. Al pasar el universo fantasma por delante del sol, provoca la alternancia del día y de la noche en las diversas regiones de la superficie interior de la Tierra.