jueves, 25 de mayo de 2017

Un modelo matemático para viajar en el tiempo

Bienvenida para los viajeros en el tiempo
El 28 de abril de 2017 se publicó en ABC un artículo con este título:
Crean un modelo matemático para construir una máquina del tiempo
y con el siguiente subtítulo:
El autor utiliza un espacio-tiempo continuo para demostrar con cálculos que esa posibilidad va más allá de la ficción
Ya pueden imaginar que con ese título y ese subtítulo el artículo entrará más bien en la categoría de artículos sensacionalistas sobre cuestiones sólo aparentemente científicas. En efecto, así es. En una lectura rápida de este artículo he detectado las siguientes incorrecciones:
Hermann Minkowski
  1. Confunde posibilidad teórica de viajar en el tiempo con construcción de una máquina del tiempo. Es decir, confunde la teoría con la práctica. Lo que Ben Tippett ha desarrollado es un modelo matemático, o sea, algo puramente teórico.
  2. Presenta la idea como algo totalmente nuevo, que pone fin a un buen número de fracasos y cálculos decepcionantes, cuando la posibilidad de que los bucles en el espacio-tiempo sean compatibles con la teoría general de la relatividad es ya bastante antigua. En 1992, por ejemplo, Stephen Hawking llegó a la conclusión de que no sería posible utilizarlos sin energía negativa, algo que no se sabe si existe. En 2005, el israelí Amos Ori propuso un procedimiento que supuestamente no la necesitaría, consistente en dar vueltas alrededor de una región vacía en forma de toro, rodeada por una esfera que contuviese cantidades enormes de materia (por ejemplo, un agujero negro). Esto no difiere mucho de lo que se está proponiendo ahora.

jueves, 18 de mayo de 2017

¿Se acelera el aumento de la esperanza de vida?

Nick Bostrom
Algunos filósofos, como Nick Bostrom y los transhumanistas, han inventado una versión actualizada del superhombre de Nietzsche. Sus previsiones se basan en dos avances científicos presentados como inminentes desde hace varias décadas: la inmortalidad, que se alcanzará cuando los avances en medicina aumenten la esperanza de vida más allá de un año por año. Y la inteligencia artificial, el diseño de máquinas super-inteligentes. Ambos avances podrían combinarse para alcanzar la inmortalidad a través de la inteligencia artificial, si conseguimos descargar en una máquina súper-inteligente nuestra consciencia (que ni siquiera podemos definir científicamente), para que siga existiendo dentro de la máquina.
Desgraciadamente para los transhumanistas, los datos de la ONU no confirman sus expectativas. Veamos primero los datos sobre la evolución de la esperanza de vida máxima en el mundo entre 1950 y 2015 (véase la tabla 1). Estos y los siguientes datos se han tomado de https://esa.un.org/unpd/wpp/Download/Standard/Mortality/.

jueves, 11 de mayo de 2017

Cuatro ideas de Alvin Plantinga sobre Dios y el materialismo

Alvin Plantinga
Con ocasión de la concesión del Premio Templeton al filósofo estadounidense Alvin Plantinga, viene a cuento repasar algunos de sus pensamientos más importantes en el debate entre teísmo y materialismo. Como es imposible entrar con detalle en toda su obra, que es muy extensa, citaré únicamente cuatro de sus ideas:
1.      El argumento de Mozart en favor de la existencia de Dios. ¿Por qué somos capaces de apreciar la belleza? Según la hipótesis materialista, es inexplicable que la evolución nos haya llevado a esto, pues no se ve cómo podría resultar útil este rasgo para nuestra supervivencia. En vez de la buena música, deberíamos apreciar la cacofonía, que abunda más en la naturaleza. Desde la hipótesis de la existencia de Dios, sin embargo, es fácil explicarlo, partiendo de que Dios aprecia la belleza (de hecho, Dios es la belleza). Este argumento, junto a otros muchos, se encuentra en esta dirección de la Web.

jueves, 4 de mayo de 2017

¿Existe el universo?

La Wikipedia define así el universo:
El universo es la totalidad del espacio y del tiempo, de todas las formas de la materia, la energía y el impulso, y las leyes y constantes físicas que las gobiernan. Sin embargo, el término también se utiliza en sentidos contextuales ligeramente diferentes y alude a conceptos como cosmos, mundo o naturaleza. Su estudio, en las mayores escalas, es el objeto de la cosmología, disciplina basada en la astronomía y la física, en la cual se describen todos los aspectos de este universo con sus fenómenos.
Antes de aplicarse al universo, la palabra griega cosmos significaba orden y belleza. Obsérvese que este sentido se mantiene en una de sus derivadas, la palabra cosmética. La palabra latina mundus tiene también los dos significados: como sustantivo, el mundo, la totalidad. Como adjetivo, limpio, aseado, elegante. Es de suponer que el primer sentido lo copió de Grecia, y para traducir cosmos adoptaron la misma palabra que representaba en latín el otro significado, del que proviene el adjetivo inmundo. Finalmente la palabra naturaleza (physis en griego) tiene más bien connotaciones fenoménicas (o sea, más que al universo se refiere a lo que ocurre en él). De esta palabra provienen física (estudio de la naturaleza) y metafísica (más allá de la física).

jueves, 27 de abril de 2017

La Verdad y el sincretismo New Age

¿Qué es la verdad? —preguntó Pilatos. Todavía seguimos preguntándonoslo. Actualmente existen corrientes filosóficas que llegan a negar la existencia de la verdad o la posibilidad de conocerla. Sin embargo, la ciencia tiene por objeto el descubrimiento de la verdad, y el hecho de que la tecnología funcione parece indicar que los descubrimientos científicos de los últimos siglos, que han hecho posibles los avances tecnológicos, tienen que representar, al menos en parte, la verdad sobre el mundo que nos rodea.
Existen distintos tipos de verdad:
  • Verdad científica: Es un hecho incontrovertible que la radiación cósmica de fondo existe. Pero las teorías con las que actualmente intentamos explicar su existencia podrían no ser ciertas o ser incompletas. Las teorías científicas se validan en función de los hechos que predicen o que explican. Así, la Relatividad General de Einstein se considera más próxima a la verdad (o a la realidad) que la teoría de la Gravitación de Newton, porque explica los mismos hechos que esta y algunos más.
  • Verdad filosófica: La teoría hilemórfica de Aristóteles puede ser discutible, pero afirmaciones como que existe algo, mientras la nada no existe, son indiscutibles. Las teorías filosóficas se validan en función de la evidencia de sus axiomas o puntos de partida (como cogito ergo sum) y de la validez de sus razonamientos.

jueves, 20 de abril de 2017

Otra predicción fallida

Como sabéis, me encanta señalar los errores que cometen quienes hacen predicciones de futuro. Desde que era poco más que un adolescente, he ido guardando recortes de prensa y de revistas científicas en los que se hacían pronósticos más o menos razonables sobre la evolución de la ciencia y la tecnología. En algún artículo anterior he señalado que dichas predicciones rara vez se cumplen, incluso cuando las hacen personas que son a la vez científicos expertos y visionarios, autores famosos de ciencia-ficción, como Arthur C. Clarke o Isaac Asimov.
Acabo de desenterrar un artículo publicado por Alexander Kusko en la revista IEEE Spectrum en abril de 1968, con el siguiente título:
Predicción del desarrollo de los sistemas de energía entre 1968 y 2030
Y el siguiente subtítulo:
Si predecimos las tendencias en el diseño de los sistemas de energía de los próximos 60 años, estaremos mejor equipados para resolver algunos de los problemas técnicos y sociológicos a los que esa industria debe enfrentarse hoy.
Las suposiciones en que se basaron las predicciones de Kusko fueron las siguientes:
  1. La población se triplicará. ¿Qué pasó en realidad? La población mundial en 1968, según datos de la ONU, era de unos 3.500 millones de personas. La población mundial en 2015 era de 7.350 millones. De acuerdo con las previsiones de la ONU, la población mundial en 2030 ascenderá a un número comprendido entre 8.200 y 8.800 millones de personas. Muy lejos de los 10.500 millones previstos por Kusko.

jueves, 13 de abril de 2017

Turguéniev y el amor desgraciado

Alfred L. Kroeber
Junto con Spengler, Toynbee y Sorokin, el antropólogo estadounidense Alfred Louis Kroeber fue uno de los cuatro grandes filósofos de la historia del siglo XX. Padre de la famosa escritora de ciencia-ficción, Ursula Kroeber Le Guin, A.L. Kroeber formuló la hipótesis de que los movimientos culturales empiezan con algún genio precursor, continúan con una etapa de florecimiento máximo, y después entran en un periodo de decadencia más o menos prolongado.
La historia de Rusia durante los siglos XIX y XX proporciona dos ejemplos perfectos para el análisis de Kroeber, asombrosamente paralelos y simultáneos en dos campos diferentes de la cultura: la literatura y la música.
  • En la literatura rusa podemos señalar un claro precursor (Pushkin), una época de florecimiento máximo (Gógol, Lérmontov, Dostoievski, Turgéniev, Tolstói y Chéjov), y un periodo de lenta decadencia (los autores rusos del siglo XX).
  • En la música rusa hubo también un precursor (Glinka), una época de máximo florecimiento (Borodín, Músorgski, Chaikovski, Rimski-Kórsakov) y otra de lenta decadencia (Rajmáninov, Stravinski, Prokófiev, Shostakóvich).